jueves, 8 de abril de 2010

Cada Celula de mi Cuerpo irradia Salud Perfecta




Myrtle Fillmore, afirmó: "Soy una hija de Dios, por lo tanto no heredo enfermedad". Utilizando dicha afirmación ella venció la tuberculosis. Yo, también, soy un hijo o una hija de Dios y no he heredado enfermedad. Tampoco he heredado la duda, la escasez o la negatividad. Mi herencia es fortaleza, sabiduría, esperanza y vitalidad.
Durante mis momentos en el silencio, tomo conciencia de la vitalidad en cada parte de mi cuerpo. Afirmo para cada órgano y célula: "Soy saludable. El espíritu de amor, luz y curación fluye en mí ahora". Soy bendecido por este conocimiento y por las oraciones de quienes afirman salud y perfección para mí.
Hija, tu fe te ha salvado. Vete en paz y queda sana de tu enfermedad. —Marcos 5:34